27 February 2008
...y luego porqué dicen que los comunicólogos somos bien raros
Hoy llegó ésto a mi mail:
La mafia se pone en contacto con ustedes para anunciar que el día 11 de marzo del presente año se festejara el Día de la golosina.
la dinámica es simplemente llevar dulces, y compartirlos. Lleven dulces variados.
Cualquier cosa que necesiten, ayuda con tareas, libros o cualquier cosa que se les venga a la cabeza... en serio
Favor de Contactarnos.. Somos una familia.. y la carrera es la COSA NOSTRA...
Atte.
The Godfather
Pd. Porfavor, difundan la información entre los demas alumnos de la carrera . Por cuestiones personales preferimos no revelar la identidad de los fundadores de la Mafia de comunicación así que si sabes quien soy ... no me hagas silenciarte.
Éstos de la mafia hasta se chutaron haciendo logo y amenazandonos. Les aplaudiría el esfuerzo pero pues es bastante freaky y además no sé quienes son (luego de eso depende que te caiga bien una campaña o no, porque pfff, hay cada gente...); bueno, cuando menos no tendré que preocuparme por que me "silencien"
Ahora casi, casi, casi, casi, entiendo porqué existen los clichés de que somos como somos. Aunque bueno, si he de ser absolutamente sincera, Día de la Golosina no suena del todo mal
20 February 2008
La jerarquía del clip
Como no tenía muchas ganas de pelearme con mis montones de archivos en PDF, mejor fuí a ayudarle; había que sacar todos los libros del librero, todos los papeles de los archiveros, descolgar todos los cuadros, desconectar lo desconectable, llevarse todos los calendarios y los papelitos varios y acomodarlos neatly en cajitas para que después, ya que lleguen los muebles nuevos podamos (o puedan, que sé yo, no tengo vocación de acomodadora de papeles) ponerlo todo de regreso como estaba. Los muebles que salieron después se los repartieron todos los demás de la oficina, aquello era casi una subasta, y todos se estaban peleando por una credenza (¿quién inventó ese nombre para un mueble?) y la llevaban y traían junto con unos silloncitos y archiveros y demás mobiliario de oficina.
Lo interesante no es eso, sino que cuando estabamos sacando las cosas de los cajones nos topamos con las maravillas ocultas de tu jefe que quizá nunca de otro modo se puedan descubrir. En un cajón había un montonón de bolsitas ziploc, porque no sabíamos que al jefe su esposa le manda sandwiches todos los días y no se va al comedorsito, no, todos tenemos casi prohibido comer en nuestro lugar (aunque casi no hacemos caso de eso) y el se embute sandwiches todos los días y para que nadie lo descubra, en lugar de tirar las bolsitas a la basura, las deja todas en un cajón. En otro cajón había una o dos uñas. ¡Uñas! ¡Guácala!. Un cajón tenía un carrito de juguete y una pistola que dispara ligas, y ahora no puedo dejar de pensar que mientras el jefe espera los lunes a que empiecen las juntas de consejo, se la pasa viendo si le atina al reloj de la pared con una liga disparada desde una linda pistolita de plástico verde barato. Otro cajón estaba lleno de las plumas con el logo del trabajo, que luego no aparecían para las juntas; había también como un millón de clips regados. No creo que nadie más en la oficina tenga tantos clips, menos aventados así en un cajón. Lo que explicaría también porqué yo no tengo ni uno solo; porque en mi lugar de trabajo, la importancia en el organigrama se mide en base a la cantidad de clips que puedas almacenar desordenadamente en un cajón.
Hace rato el jefe se conectó al messenger y pues le echamos carrilla; poquita y super respetuosa. Es carrilla donde hablamos de usted (de hecho es raro eso, pero mi jefe es la onda, la verdad), y ya, le dió mucha risa y dijo que los juguetes eran de su niño, que luego va a la oficina, y que los clips eran resultado de toda una vida de acopio.
Bueno lo de los clips se lo creo... pero a su niño no lo he visto en la oficina como desde noviembre.
Además me gusta más la imagen de mi jefe con un carrito de juguete en la mano.
11 February 2008
Querétaro
- Los queretanos no pueden ni deben (ni siquiera intentar) manejar combis.
- Todos los queretanos son versiones modificadas de alguien a quien ya conoces; hay quienes se parecen a tus familiares de 12 años, hay quienes son idénticos a las personas que ves todos los días en la escuela. Y a pesar del empeño indagatorio no pude aterrizar la razón de porqué todo en Querétaro siempre es extrañamente familiar.
- Cuando en Querétaro se enteraron que México es una de las naciones con mayor índice de obesidad, decidieron no desperdiciar ese mercado cautivo y construyeron una plaza donde los gorditos se sintieran agusto.
- Si con los corregidorsitos y corregidorsitas no te sentiste suficientemente grupero, puedes ir a éste lugar y ponerte un buen atorón. Pero tienes que vestir con un incompletísimo cinto gigante y un extraño sombrero doble, que también tiene que ser gigante, si no, creo que no te dejan pasar.
- El mejor postre queretano es el pay de salsamora, si no hay de ese, también existe el pay de zarzamora, aunque no es tan bueno.
- En Querétaro los pasillos son muy largos y peligrosos. La gente tiende a perderse.
- Querétaro despierta en la gente impulsos fotográficos clichéscos
03 February 2008
Odio a los hombres, los coches que se descomponen, los "artistas" y la feria. Hmpf.
El martes mi auto simplemente rehusó prender. Así, de la nada. Y a pesar de que no soy tan neófita en el asunto de las maquinarias (un poco menos que antes, cuando menos), pues la verdad no me interesa en absoluto estar averiguando que es lo que pasa por dentro del cofre de mi coche. Para mi los coches funcionan con la magia de la gasolina, y por eso es tan cara. Además esas son cosas de hombres. Como matar a los ratones que se meten de vez en cuando a las casas, o poner carne en el asador; de hecho prácticamente es casi para lo que sirven los hombres: para que los coches funcionen, las casas no tengan plagas y para poder comer arrachera sin tener que haber quedado toda ahumada. Y para echarse pedos y repetidas y dejar todo tirado. Bueno y para coger... bueeeeno y a algunos a veces si los quieres. En fin, el punto no es ese, sino que mi coche nomás no encendió, y evidentemente ya no iba a llegar a clase de 7, pero el problema principal es que ese día tenía cita con una galerista para que viera mi portafolios, mis cuadros y tal, y sin coche probablemente no iba a dar con el lugar, así que con el último aliento de mi batería dejé el coche en el taller y dejé todo arreglado para ver si me lo podían llevar a la escuela a mediodía.
Y sí estuvo, y pude llegar a tiempo con la galerista que resultó declarada enemiga de los "artistas" (bajo ésta denominación se incluyen a las personas que cuando les preguntas que qué hacen, te contestan con el cuello muy parado "soy artista visual", "soy actor", pffff, pobrecitos), por las razones que yo también odio a los "artistas", son una mafia, un desfile de egos, peleas a lo estúpido, extravagancias sin sentido, presunción y la mayor parte de las veces muy poca sustancia. Pero en éste caso, que concordaramos era contraproducente, porque ella el año pasado decidió retirarse de la onda de ser galerista, y de hecho me dijo que en otras condiciones si hubieramos tenido esa plática, dentro de unos seis meses ya tendría una exposición personal y así. Pero a final de cuentas muy bien, me ofreció contactarme con otros estudios y galerías donde podrían quedar bien mis cuadros, me dijo que podía ayudarme a hacer trabajo curatorial y me dió consejos de giros que le podría dar a mi trabajo. Luego me fui al trabajo y regresé a la escuela a mi clase casi nocturna con un grupo de puros mercadólogos (medio tontitos, bien divertidos)
El miércoles en la mañana mi coche no prendió de nuevo. Entonces hablé al taller, enojada. Me trataron como estúpida, como si por el hecho de estar chica y ser mujer tuviera que ser a priori una estúpida. Si por mí fuera todos los hombres y sus pendejas ínfulas de saberlo todo de automóviles pueden comer un pedazo de mierda e irse directo al infierno. Entonces me puse a moverle ahí, con toda la intención de escupirle en la cara al primer hombre que se ofreciera ayudarme. Logré que prendiera y lo llevé a otro taller, tratando de poner cara medio amable. Me dijeron que tenía que cambiarle la batería, y les dije que pues la cambiaran. Se tardaron aaaaaaños, se quejaron como nenitas de no poder quitar tornillos y ondas así, y ya, me fuí con batería nueva y sin dinero.
El jueves en la mañana guess what?, el coche no prendió. De nuevo. Cuando chequé la batería, los dos cables de un lado estaban salidos. Pu-ta-ma-dre. Los metí, azoté el cofre, estaba harta de tener que perder tiempo de mi día en cosas automotrices, me fuí a la escuela, todo funcionó medio bien, regresé al depa a comer, salí al trabajo y cuando pasaba por enfrente de la abominación más abominable de la ciudad, la Feria...
... se me apagó el coche. El de atrás, evidentemente, casi se estampa comigo, porque ¿cómo sabes que al de adelante se le apagó el coche si no tiene intermitentes ni stop? Además eso debió haber sido una burla divina, porque sólo Dios sabe cuanto realmente odio la Feria. Tiene todo lo malo, merecería un capítulo aparte pero tanta bilis en una misma semana probablemente me mate, así que, otro día, con más calma... Así que bueno, abrí el cofre, le metí los cables a la batería, y decidí mejor no ir al trabajo para llevar el coche al taller. En Malecón (vía llena de subidas y bajadas) se me apagó de nuevo el coche, y de nuevo el de atrás casi se estampa conmigo. No necesito decir que mi nivel de estrés estaba un poco saliendose de control, así que cuando llegué al taller la conversación fué así:
- ¿Ya la atienden señorita?
- No.
Cara muy seca. Siempre me han dicho que tengo cara de muy mamona, pero en realidad es que en mi cara es muy evidente lo que me está pasando. Triste me veo muy triste. Contenta muy contenta. Y enojada... bueno pregúnten a quien me ha visto enojada. Misteriosamente cuando estoy seria me veo mamona, pero bueno, ahi lo tienen, esa es la primera impresión que doy.
- ¿En qué le podemos servir?
- Ayer compré aquí una batería, y la instalaron, pero cuando venía en el camino se le salieron los cables. Dos veces. Quiero que arreglen eso, porque estuvieron a punto de chocarme, dos veces.
- A ver, permitame tantito.
Salió el hombre que había instalado la batería. Se puso a acomodar y apretar, con una jetota.
- No te recomiendo que lo dejes medio mal otra vez, porque ahorita no me pasó nada, no choqué, pero si hubiera chocado a quien iba a venir a demandar es a ustedes.
- Pues no hubiera procedido su demanda
Jajajajajajaja! ¿De donde le salió al mecánico ese vocabulario?
- ¡No mames! ¡Mecánico y abogado! Debe haberte ido muy bien en la vida, debes ser muy listo y muy hábil para que tengas que pelearte conmigo por un pinche tornillo que ayer no apretaste bien.
- Pues mire, señorita, su coche blahblahblahblahblahblahblah.
- ¿Sabes qué? Limítate a arreglarme eso, que no tengo tiempo para estarte oyendo.
Aquí el mecánico puso esa cara que luego la gente, cuando quiere ser, oh, tan sarcástica, pone, que es como con las cejas levantadas, la boca más abierta de lo normal, moviendo poquito la cabeza de izquierda a derecha.
- Solo le voy a decir, señorita, que aquí la corriente... ¿Si sabe lo que es la corriente?
Puta. Aquí si me enchilé. Lo siguiente fue dicho en tono muy enojado, y probablemente muy despectivo.
- Mira pendejo, no estoy estúpida. No acepto que la gente me hable como si estuviera estúpida, y mientras tu sigas teniendo el dinero que te pagué, aquí tu sigues siendo un pinche mecánico y yo una cliente. Ve y háblale a tu jefe. Muévete. Y ya no toques mi coche.
El jefe fué. Se disculpó. Terminó el trabajo. Me fuí y el coche ya no se apagó. Mi mamá muy oportuna me marcó cuando estaba parada en el semáforo; después de tanta acumulación de estrés, de casi matarme dos veces, lloré impúdicamente mientras un monito me ofrecía unas bolsa de garapiñados, de 2x15. Me fuí a la escuela porque tenía que editar un video, llegué a mi clase con mercadólogos y me alivianaron un poco con sus tonterías.
Cuando llegué al depa no había luz...
Perfecto. De todos modos ya me iba a dormir.
24 January 2008
12 January 2008
De como la vida normal puede convertirse en porno chafa (...y debería de)
- Sí, así parece.
- Muy bien (acercándose), sólo hay que hacer un poco de presión aquí
- Mhahjá
- Con la herramienta apropiada
- Mhh, ya veo... ¡Uy, qué grande herramienta!
(etc, etc, etc)
El lunes pasado estaba en casa de una amiga, y su bomba del agua, por razones misteriosas, dejó de funcionar. Había que llamar al plomero.
Normalmente cuando hablas al plomero, esperas exactamente lo opuesto a lo que son los plomeros de las películas porno: gordo, calvo, con la raya de las nalgas asomandose por encima del pantalón mugroso y demas adjetivos repulsivos que se le puedan achacar a un plomero. Pero gracias a dios y a su asombrosa habilidad para convertir partes de mi vida en un gran absurdo; el plomero que llegó (y que habían sacado del directorio telefónico) era como la versión güera de Gael García. Lo juro.
Después de que todos babearamos por un rato (yo, mi amiga, la otra amiga que vive con ella y un amigo gay) caí en la cuenta de que la cara del plomero se me hacía conocida. No, no porque se pareciera a Gael García...
Y ya cuando se iba recordé.
El plomero sexy era un wey con el que yo llegué a salir al cine o algo así, una o dos veces, cuando estaba en prepa. Uhh. Ages ago. ¿Cómo es que terminó siendo un plomero? ¿Porqué sigue siendo tan guapo? ¿Qué habrá sido de sus hermanas, que yo conocía también? ¿Quién era el señor que había llegado con el? ¿Su chalán? ¿Su papá?; pero sobre todo ¿Porque no todos los plomeros, albañiles, policías, bomberos, tránsitos o choferes de camión son como el?
Supongo que porque entonces todos nos dedicaríamos a coger y no a hacer lo que tenemos que hacer, y las bombas nunca se arreglarían y los únicos incendios que se apagarían serían los que luego ciertas mujeres sienten en la vagina.
Hm. No suena a un muy mal mundo, después de todo.

24 December 2007
Todo debería ser 24/7 y servido en el carro
Osh... son las 4 de la mañana, 24 de diciembre, y en lugar de estar soñando como las niñas buenas en los regalos que me van a dar al rato, no, aquí ando como pendeja piense y piense que tengo como tres días de vacaciones, el horario chingadísimo con tanta peda y mucha hambre pero no hay nada en mi alacena, y la roomie no dejó nada que le pudiera escamotear. Y quiero una coca!! Un té arizona!! Unas papas!!! Algo!!!
Tengo muchos ostiones ahumados que sobraron de mi tradicional cena navideña de ayer pero pfff, además de los muchos que nos comimos anoche, también desayuné-comí ostiones hoy.
Ostiones, mejillones y vino
Mi aportación para la cena de ayer. ¿A poco no ruleo?
Ah la foto fue tomada con mi cámara nueva (sonrisa radiante aquí) porque creo que ante mis amenazas, Dios intentó reivindicarse y dijo "Bueno, déjenla que se saque la cámara en la rifa de la cena de navidad con los del trabajo", y voilá, ahora tengo cámara y le saco fotos tontas a la comida que preparo con mi altísima habilidad culinaria.
Y ésto no tiene sentido, así que intentaré dormirme.
Los weyes tambíen deberían ser 24/7... y así ya estaría yo muy dormida y muy descansadita.
En fin, Feliz Navidad, I guess.
Cheers
21 December 2007
19 December 2007
La larga historia del golpazo
Hace como unas dos o tres semanas la vecina de arriba por fin cambió su calentador que goteaba incesantemente en nuestro patio, y en vez de agua cayendo nos dejó de regalo un montón de escombros que holgazanamente le dejamos limpiar a la mujer-que-en-lugar-de-limpiar-mueve-todo-de-lugar o como le diría mi mamá, "secretaria doméstica". Error, porque la mujer sólo movio los escombros de lugar; directamente a la coladera. Y se tapó, obvio, sólo que no nos habíamos dado cuenta porque el cuarto de lavado ps es territorio de la mujer-que-en-lugar-de-limpiar-mueve-todo-de-lugar. Yo sé, se oye como que la mujer es mi esclava, pero la neta le pagamos muy bien para que salga con esas mamadas.
En fin, el domingo no tenía nada que hacer y un auto bien mugriento así que llené una cubeta con agua, me colgué unos trapos al hombro y para cuando la cubeta contenía más chapopote que agua todavía me faltaba una mitad de coche por lavar, y ahora tenía también que lavar el trapo.
Tiré el agua, lavé el trapo y se inundó el patio de lavado y dije "Bah, cuando termine de medio lavar vengo y la destapo", y tuve que hacerlo al asqueroso-mode, metiendo la mano en la coladera (previa bolsa de plástico amarrada hasta el antebrazo) para sacar lo que hubiera ahí atascado. Y en el desatasque mis chanclitas bonitas se llenaron de lodo y agua apestosa, así que las lavé también, pero en el lavabo del baño; y después lo normal era dejar el jabón y el cepillo de regreso en el cuarto de lavado.
Eso si no hubiera olvidado que el piso del cuarto de lavado seguía empapado y que yo andaba descalza... aunque fué fácil recordarlo cuando me resbalé y me dí de frente, muy fuerte con un pedazo de pared.
Fué muy feo. Me sofoqué y tuve que arrastrarme hasta el sillón porque pensé que sería bastante patético morir tirada junto a un charco y un jabón, descalza, y me enojé tanto con la pared como probablemente nunca me he enojado con ninguna persona. Estúpida pared. Hmpf. Me quedé aventada en el sillón como 15 minutos hasta que pude recuperar el aliento.
Ahora tengo un moretón gigante y alargado en todo el pecho, como una linda banda ardiente y dolorosa de participante de un concurso de belleza, un pie raspado y una muñeca cortada y moreteada, ah! y una alergia misteriosa que me gané el día anterior por haber comido... who knows, algo a lo que soy alérgica.
Y bueno, Dios sigue acumulando y acumulando en su "Lista de cosas malas que le he hecho a Semigabriella". ¡Me vengaré Dios, me oyes!
Mientras tanto dejaré de lavar el coche por mucho tiempo.
De putas baratas
Todos mis amigos hombres solían ponerse un poco del lado de la teibolera puta cuando me quejaba amargamente de ella y la defendían, creyendo que las putas tienen también su corazoncito y que son personas normales, o quizá solo creyendo que podían conseguir un striptease gratis o una cogida, que sé yo como funcionan las mentes de los hombres; el chiste es que todos creían que yo realmente estaba siendo muy exagerada y mamona con la puta... y bueno, mamona sí, pero no creo que exagerada. Supongo que querían imaginarse que la teibolera andaba siempre en tacones gigantes y lencería por la casa y que cuando nos llevabamos bien yo también andaba siempre en ropa interior y que luego jugabamos guerritas de almohadazos y volaban plumas por todos lados o que peleabamos en lodo o algo así. La única verdad de todo es que pffff, ya era un martirio vivir con ella. Iba a hacer una lista de todo lo que llego a hacer y que me fastidiaba pero ya qué, no tiene sentido, especialmente cuando estoy yo tan feliz disfrutando la flojera en mi primer día de vacaciones invernales.
Yo estoy contenta y ya, aunque mi otra roomie, la dueña del depa supongo que está muy enojada porque la puta se fué y no le pagó la renta y tiene un montón de deudas con ella, no le contesta en el nextel ni en el cel ni en el messenger y hace como que desapareció. Hay que tener la cara dura para no pagar una renta cuando teiboleando fácilmente podría haber sacado el dinero en una noche o dos. Digo, porque ella siempre dijo que teiboleaba en lugares supuestamente caros; ahora, estaría peor que además de todo hubiera sido una teibolera rascuachota.
Resulta que además ella estudiaba en la misma universidad que yo y en la misma carrera, sólo que en primer semestre, creo. Al final se peleó con todo mundo, conmigo, con la otra roomie, con sus amigas teiboleras, con la gente de su salón que también la odiaba... Se regresó a vivir con su familia a San Luis Potosí, y creo que dijo que su mamá ahora le iba a pagar la escuela, las salidas y creo que hasta una liposucción. Suena lógico, correr a esconderte en las faldas de mami cuando te das cuenta de que eres un fracasado hasta en venderte.
Pensaba seriamente poner aquí el link de su Hi5, para quemarla, obvio, pero quizá previendo eso, ella lo cambió o lo bloqueó o algo; ya ahorita no pude entrar a verlo. A lo mejor está bien así, para qué quiero yo más problemas putescos.
