27 September 2008

¡¡¡No mamar!!!

Como yo no tengo tele desde hace como unos tres meses y trabajo como 10 hrs diarias, ps no me entero de nada. No supe de la marcha esa de los secuestrados hasta que una amiga me habló y me dijo:

- Wey, estoy en la marcha, ¿tú que pedo?

- ¿Qué marcha?

- LA marcha. ¿Qué no ves tele?

- No

- ...


Tampoco me enteré de lo de los granadazos en Morelia porque andaba muy ocupada trabajando en 15 de septiembre (hmpf!), y de los sicarios y la persecusión y las balaceras aquí en León me enteré porque pasaron muy cerca de mi trabajo y porque mi hermana me habló:


- ¿Dónde andas?

- Pff. Ps en la oficina

- Ahh, ¿y ya te vas?

- Si, ando super cansada y fíjate que hoy...

- Ahh esque los sicarios, y los narcotraficantes y la mamada (ella no dice mamada, es casta y pura, pero si no se hace muy largo, casi tanto como ésta explicación), mejor quédate en la oficina otro rato, hasta que se calme.

- ¡¡¡¡!!!!

- Sí, porque ps en lo que se tranquiliza todo

- He estado todo el día aquí y ahorita me voy a ir a meter al tráfico del Malecón, dudo que cualquier persona con dos dedos de frente que intente huir de alguien se vaya a meter a Malecón. Te marco cuando llegué mejor, y ya, sabrás que sigo completa y que no me encañonaron.

- Bueno, pero con cuidado

- Mhhhja


Lo último que no me enteré al instante y que es total y absolutamente digno de éste, su querido blog del absurdo, es eso de que un elefante se estampó contra un camión de pasajeros y murió


O sea, ¡¡¡NO MAMAR!!!


1. Elefante muerto en la carretera

2. Elefante muerto en la carretera por huir de un gato

3. Elefante muerto en la carretera por huir de un gato e irse a estampar contra un camión de pasajeros.

4. Elefante muerto en la carretera por huír de un gato e irse a estampar contra un camión de pasajeros, mata al conductor aunque todos los demás salen ilesos

5. Elefante muerto en la carretera por huír de un gato e irse a estampar contra un camión de pasajeros, mata al conductor aunque todos los demás salen ilesos y hay un pedo gigante para enterrarla porque era una elefante hindú expatriado de 45 años.



Pobrecita Hildra :( Snif, Snif.
¿Saben que es lo peor? ¿Saben? ¿Saben o no saben?
Ps que estoy posteando ésto en sábado a las 8 y media de la noche desde la oficina.
Yo sé, mi fin de semana apesta... y yo que sigo en las jornadas cumpleañeras... (Ahh si, porque fué mi cumple el martes y ya saben todo eso de pedas gratis en bares y muchos regalos. Quizá haga un post de eso más adelante, quizá no, quizá soy un misterio)

15 September 2008

(8) Allá en el rancho grande... (8)

Mi abuelito tiene un rancho re-bonito donde hace El Mejor Queso Del Mundo (él lo bautizó así), y de ese rancho yo no tengo más que recuerdos hermosos. Los suficientes como para jamás quererme ir a vivir al rancho, pero los suficientes también como para quererlo fotografiar todo.


A ésta la pondremos "La paret de la humedat"


Ayyyy, el becerritooooo


¿Qué hacía yo metida en un comedero de vacas? Ps, sacar fotos. Duh.

Foto sumamente trabajosa de hacer, porque las vacas tienden a huír de las chicas citadinas con cámaras fotográficas. Pero bueno: "¡Observad! La mosca en el orificio nasal"

Ojito pizpireto

Anote pizpireto. Jajaja, I just had to....



Desde la camioneta en la carretera. Ésta quedó chida, sale justo ahí un wey como que haciendo una fogata. Era el destino que yo le sacara una foto a 120km/h


Y ya.

09 September 2008

Odiolitos es mi fanssss

En realidad yo fui su fansss primero, así que ahora me pertenece; y me divertía mucho mucho con sus post de odio a Bjork y de odio a casi todas las cosas bonitas de la vida. Y a las feas también. Por él conocí el gafapastismo como un término, y que las "naranjas de Valencia" que me venden en el super no son para nada como las naranjas que hay en Valencia. Ah no, eso no lo conocí por él. Pero bueno, lo relaciono con él.

Ay, sueno a enamorada. Pff. De hecho por algún motivo siempre lo imaginé como un nerdoso con granos, de esos todos adictos a la tecnología y a los códigos html. Ahora no me lo imagino de ningún modo, más que odioso.

En fin, ya que ha dejado de lado los post sensibleros tiene un montón de tiras que deberían ver y comprar, si es que están en Valencia y tienen euros... de otro modo supongo que sólo es posible verlas.

Todo eso aquí

08 September 2008

La ciudad y el absurdo II

Ayer iba a comer con mis papás y estaba cerrado el Malecón (han de saber que aquí hay un Malecón, aunque la playa más cercana queda como a 6 horas en carro), y luego pensé "Osh, de nuevo la inundación y ni ha llovido" pero ¡no! La razón es que había un caballo muerto en medio de la calle. ¿Por qué un caballo y no una vaca o un puerco? Misterio. ¿A dónde van los caballos muertos en la calle?¿Al mismo lugar que los perros y gatos muertos en la calle? Misterio. ¿Será un caballo de los que traen naranjas de jugo para los jugos? Misterio. No pude sacarle una foto porque bueno, uno simplemente no se espera que las calles contengan caballos muertos, pero de lo que sí tengo más fotos es de algunas barbaridades que he podido documentar desde dentro de mi auto en movimiento, (así que está prohibido cuestionar la calidad fotográfica, cuando cada foto ha significado arriesgar mi vida):

Los amantes de la lluvia seguramente viven todos en León, porque de otro modo ésto resulta completamente despreciable. Osh. Inundaciones por todos lados. (Noten que al fondo de la foto todavía me piden que Pare de Sufrir)


Yo no uso "toallas femeninas" cuando ando en "esos días". Yo voy al hospital al puesto de sangrado. Mucho más práctico.

El Hombre-Anunciador-BolsadePlástico andaba tan borracho que se tenía que detener de los postes


El Miércoles Ciudadano en mi colonia está en el Centro, aunque el Centro no es mi colonia

El día que me cambié del viejo depa donde cohabitaba con la mujer más rosa del mundo, llovieron posters de promociones en paquetes de muchas herramientas. Fue la mejor despedida que alguien me haya dado. Snif.


Letreros de señalamiento vial en horizontal. Muy, muy útil en esa posición.


Éste si está chido. Acá cuando alguien muere aplastado por un coche, le construyen una mini-tumba "in situ". Más chido es que cuando reconstruyen los boulevares también mueven de lugar las tumbitas, pero no las quitan.

03 September 2008

RetroVisor

A partir de como ayer o antier, habrá mucha acción semanal aquí


y mucha acción continua aquí



21 August 2008

Volver

Volver
Con la frente marchita,
las nieves del tiempo platearon mi sien.

Sentir
que es un soplo la vida.
Que veinte años no es nada.
Que es febril la mirada.
Errante en las sombras,
se busca y se nombra

Vivir
con el alma aferrada
a un dulce recuerdo que lloro otra vez

El otro día regresé a la ciudad (porque andaba fueras) altamente hambrienta y sin ganas de cocinar ni dinero suficiente ni ganas de sentarme sola en algún lugar de sushi ni de pasar por hamburguesas desde la comodidad de un auto, ni de gastar crédito de mi hermoso celular para pedir pizza ni nada realmente… y con ganas de platicar, sentarme, decir que qué cansada estaba para que alguien me preguntara que porqué, contar chistes bobos, ver las olimpiadas y comer algo que supiera muy rico. Y nada, llegué a la que ahora se ha convertido en la casa de mis papás, porque ya realmente hace mucho que no es mi casa, y como se me ha hecho costumbre, me comí unas quesadillas con “el mejor queso del mundo” que es el que mi abuelito bautizó así y que hace en su magnífico rancho con muchas vacas y perros, del que he sacado fotos maravillosas con la cámara de mi mamá (y que no me ha pasado porque mi mamá tiene muchos problemas de conectividad) y en el que he desayunado el mejor huevo con salsa misteriosa molcajeteada con sus sacrosantas manos de adorado abuelito cocinero. Podría comer de esas quesadillas forever. Y esa salsa… ay, creo que estoy babeando.

En fin, que yo me estaba aprovechando un poco del internet casero y mi mamá sacó de quien sabe donde unos videos en VHS y unos aún en Beta (!) de su boda donde ella está toda bonita y mi papá con una cara de adolescente enamorado (aunque tenía como 28, creo) que no puede con ella, de festivales escolares, cumpleaños SemiGabescos, de vacaciones en Puerto Vallarta que se convierte en León II todos los veranos y de tomas de unas niñas encantadoras y unas bebeses latosas que seríamos mis hermanas y yo cuando aún no conocíamos nada de hombres ni de corazones rotos (las más chicas supongo que siguen sin saber nada de eso; qué bueno) y cuando reventar burbujas en el patiecito era una gran ocupación. De esos videos que ves con una tontísima sonrisa gigante y aguantando poquito las ganas de llorar que dan si andas en tus días. Estúpidas hormonas. Hmpf. Videos en los que no existen las peleas ni la tristeza ni las ganas de salir corriendo de esa casa en la que creciste, en los que se hace muy evidente por qué terminamos siendo como somos ahora.

Yo era una pequeñuela y encantadora ñoñaza SemiGab con pelo de Principito, que hablaba muy poco pero siempre con una abrumadora perfección y construcción de frases que ciertamente no iban con mi edad. Supongo que esas son razones suficientes para en la escuela me molestaran y me dijeran que yo era un niño porque no tenía el pelo largo. Tan sabios, mis queridos compañeritos que nunca leyeron el Principito, sólo habían visto los dibujos. En ese entonces me leía todos los libros de historia y los almanaques mundiales porque me encantaba, y me sabía las capitales de todos los países de América y Europa antes de que nos obligaran a conocerlas. Me pasaba tardes completas haciendo consultas en una vetusta Encarta 97 que era entonces, uff, tecnología de super punta y que tardaba años en arrancar, y ganaba siempre en los jueguitos de música del mundo y de memorama de cuadros famosos y sus autores. Me sorprendía sobremanera que en las casas de mis amigos sólo hubiera en los libreros ejemplares incompletos de enciclopedias feas que tenían capa sobre capa de polvo porque no eran ni siquiera un adorno que mereciera la pena sacudir. Omaigot. Qué ñoña era. Soy. Sigo teniendo una Encarta en mi lap. Soy la fan número uno del Pequeño Larousse Ilustrado. Le patearía el trasero a cualquier persona (que no fuera de mi familia) jugando Maratón porque estoy llena de conocimiento que la verdad no me sirve para nada más que para ganar en el Maratón. En mi familia nadie dice cosas mal porque se arriesga a una carrilla eterna y burlas socarronas hasta el día de su muerte en el que seguramente alguien pondrá en su lápida que llegó a decir munedas o vinistes. Alguna vez muy ebria en alguno de mis cumpleaños ya más “adultos” le dije a mis amigos que yo era la Real Academia de la Lengua. Jajaja. Desde entonces me hacen consultas porque se les olvida que las palabras graves son las que tienen la sílaba tónica en la penúltima sílaba y se acentúan sólo si no terminan en N, S o vocal.

Yo había archivado de mí una imagen infantil horrenda, con montañas de recuerdos penosos y tuve que hacer lo que cualquier persona que intenta mantener su sanidad mental haría: lo negué todo y esquivé mis recuerdos durante un tiempo en el que cambié tanto que ahora puedo ser objetiva cuando veo a la SemiGabita de entonces. Suficientemente objetiva para poder reconocerme y admitir que sigo siendo la mocosilla callada y solitaria que piensa demasiado y que por eso parece distraída, que observa con demasiado detalle y que hoy es treinta veces más desconfiada que antes. Sigo siendo la paliducha enfermiza que lloraba por todo con lágrimas gigantes, la cara roja y los ojos bien hinchados, porque no hay un modo elegante de llorar por algo que de verdad duele: una raspada en la rodilla o un hoyo en medio del pecho donde se supone que tendría que haber un corazón. Ahora simplemente aumenté mis niveles de cinismo de 0 a, no sé, 750%, tengo piernas muy largas y problemas comprando pantalones y bubis que crecen sin mi autorización a edades en las que ya no deberían hacerlo. Como ya también expliqué en
éste post, mis niveles de conocimiento del sexo masculino ahora se sitúan en un probable -4698%, y es posible que de las pocas cosas que realmente quedan intactas de entonces sea mi desmedido e insensato apego a mi almohada, a la sopa de fideos de mi abuelita y a escribir con caligrafía muy linda.

A veces me dan ganas de meterme en un DeLorean volador para volver a regañarme a mí misma, no por ser tan ñoña, sino por casi tener tatuado en la frente “Soy una listilla, una muy sensible, moléstenme mucho para que nunca nunca lo olvide”. O no, porque a lo mejor no tendría tanta resistencia a la gente estúpida, que abunda en éste mundo, que camina por las calles como si nada, como si ser tan estúpido fuera, además, permisible.

Y ya. Si se chutaron toda mi disertación merecen probablemente un premio. Localicen aquí a la listilla-Principito, sólo porque el otro día me topé con esas fotos en el Facebook de una excompañerita.



20 August 2008

Los hombres y el absurdo I

Hubo un tiempo feliz en el que yo me dedicaba a salir masivamente con hombres. Llegué a salir con tres el mismo día y a sostener las mismas pláticas aburridas con cada uno, y lograba con los mismos comentarios parecer, oh, tan espontánea. Una época radiante de hombres que significaban poco menos que nada para mí, de los que no esperaba más que una cerveza o un café, y cualquier cosa más allá de eso – un chico listo, una buena plática - era un extra. Tenía entonces una técnica casi pavloviana, descubierta por ensayo y error, y sabía lo que dirían ante un determinado comentario mío, el modo en el que me sonreirían y las direcciones que las miradas podrían tomar. Evidentemente yo creí entonces que lo sabía todo de hombres. Después sucedió algo… bueno, me enamoré como un becerro, fue lo que sucedió y descubrí entonces que no sólo no entendía nada de hombres en general, sino que tampoco entendía nada del hombre particular del que me enamoré, y que todo eso de que son más simples y sensishos que las mujeres son patrañas. Los hombres son horrendamente complicados; claro que nunca lo aceptarán, porque todo es parte de una conspiración para confundir mis ya obsoletos conocimientos acerca de los hombres. Jah. Bueno no por eso, pero no lo aceptarán porque quizá de verdad no se dan cuenta de lo complicados que son.

De hecho durante mucho tiempo creí que yo era como un hombre* (mentalmente, obvio, no del físico) porque tiendo a ser muy simplota con lo que quiero y lo que no. Pero, no sé, como que uno se enamora y termina siendo una maraña, así que al final descubrí que no sé ya ni como soy porque creía que era como un hombre, pero los hombres no son lo que creía, ni yo soy lo que creía; y cuando caí en la cuenta de todo esto ya había pasado un montón de tiempo en el que mi práctica, mi estudiado método ya se había atrasado en las actualizaciones, así que tampoco los hombres que no me importaban eran lo que yo creía, decían cosas que no les creía y bueno, mi escasa fé en la humanidad (y específicamente en esos seres con pene) un poco se descompuso permanentemente.

Ahora sé que probablemente no los entienda nunca, y haber ya racionalizado todo eso me sirve para un carajo porque los hombres siguen siendo, desgraciadamente, tan asquerosamente necesarios… Osh. Estúpidos y sensuales hombres. Me he estado actualizando últimamente en eso de los hombres, lo que es quizá una tarea inútil porque no parece tener mucho sentido actualizarse en algo que de entrada no se comprende, pero bueno, los hombres son de hecho tan absurdos que ya que más da lo que haga.

Vengan de nuevo los días felices.









*Eso explicaría también mi irracional adicción a lalola

01 August 2008

Guanajuato / Expresión en corto

Ah, el Festival de Cortometrajes en Guanajuato, ese multitudinario evento que congrega a la gente mas indie de Guanajuato y todos sus alrededores; el evento al que me había jurado a mí misma jamás volver, y al que éste año me dejé arrastrar olvidando mis arranques deterministas, para poder descubrir que sigue siendo exactamente lo mismo que hace dos años, que los cortos mexicanos siguen siendo mayormente basura y que me seguiré topando ahí a toda la gente indie que conozca, incluidos ex-noviosnonovios, mejores amigas y sus amigos pachecos y gente que de repente parece que conoces pero en realidad no.

Y también lo siguiente:



Los camiones que van a Guanajuato son muy pudorosos, y usan calzones en la cabeza




Los espejos de Guanajuato no son para que te veas en ellos


Si caminas mucho por éstos callejones, seguramente se te hará un hoyo en el pie derecho... aunque no sé si eso sea sólo lo que me pasa a mi


Las paredes fungen como oráculos incompletos... así que ahora, demonios, nunca sabré Gaby y quién, nunca sabré quien era el amor de mi vida. Hmpf.


Los letreros en las ¡panaderías! están acentuados ¡arbitrariamente!

Ah si, también vimos muchos cortos.

23 July 2008

Omaigot!

Yo estaba en la oficina, tralala, y trabajaba y trabajaba a un ritmo vertiginoso con miles de archivos al mismo tiempo, tactactactactacktactack, clickclickclickclicclickclic (con esas Cs y Ks, porque no todo mi trabajo es tan uniforme siempre) mientras la musiquita de mi computadora, tiruriru tututu tururu, avanzaba y avanzaba conforme avanza el día oficinesco y llegó el momento de alguna canción que no quería escuchar y al cambiarla, me dí cuenta que se había conectado a mi iTunes la carpeta Limewire de un jefe. Y yo pues tintintin me puse a curiosear a ver qué música le gustaba, aunque un poco me esperaba lo que encontré... de música (pausa de suspenso).



Lo que no me esperaba encontrar eran videos porno gay. ChaanChaannnChaaaaaaaaaaánnnnn!



Snif. Y a mí que ese jefe se me hacía tan guapo. Snif. Snif. Snif

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UPDATE: Aparentemente mi blog tiene vida propia y no linkea a la foto en grande (aunque yo creí que ya había resuelto esas ondas), así que se quedarán sin saber el título de los videos porno gays. Fin.

Sinceridad

Muero de ganas de destruirle su mundito que espero sea perfecto, sólo para regocijarme en su dolor, después de haberme únicamente tenido que revolcar en el mío.

Quiero que llore todo lo que yo decidí que ya no lloraría por él, porque logré convencerme a mi misma que no valía la pena; aunque me hubiera hecho mucho bien. Quiero que su talento le arme una rebelión de proporciones mentales épicas o que despierte un día con una lobotomía frontal y que sea absolutamente feliz, como siempre he creído que sólo los inmaculados imbéciles lo son. Quiero que su vida se desmorone y cambie tanto, y tan paulatinamente, que le sea imposible notarlo hasta que no quede de él nada más que sus propios rastrojos inservibles, que anhelo diariamente poder pisotear. Que su estómago arda en una amargura que lo pudra por dentro y que el halo de la putrefacción le seque los ojos y el alma.

Podría ver, pasmada, radiante de felicidad, que su mente elaborara las mismas intrincadas jugarretas que la mía se entretiene elucubrando. Las que no me dejan dormir; las que se pegan a mi almohada como las mañanas de domingo negro en las que el vaho de mi desprecio llegó a arrastrarme hasta su orilla y que la resaca del tiempo agigantó, sin que él se preocupara por notarlo mientras chapoteaba alegre con sus pies mi ahogo.

Ojalá que a su vida, a su piel, se adhieran todos los peores pensamientos de los que me he nutrido hasta ahora –y los que pienso aún albergar, porque queda mucho espacio en éste rencor mío- formando una pesadísima cauda que le impida caminar en su propia existencia, porque es el único modo en el que me parece lícito permitirle vivir dentro de mí.

Y que finalmente quede atónito ante la certeza de que todo esto me es válido, simplemente porque le quise más allá de las medidas de mi propio odio. Porque no se permite a nadie la ingenuidad de creer que el amor no tendrá consecuencias…






…porque aún si todo esto te pasara, corazón,
tienes en deuda toneladas de cariño despilfarrado,
que se perdieron sin entrar jamás en el convertidor de la revancha.

Y porque te seguiré queriendo,
inconmensurablemente,
sólo para ver que algún día sufras más que yo.

14 July 2008

Guanajuato / Las bambalinas de Dios

Acá se dice que el mejor lugar turístico de León es Guanajuato (meaning Guanajuato la ciudad capital, obvio, no el estado), y bueno, es cierto, porque León está bien pinche feo, con sus avenidas que se inundan al menor indicio de llovizna y miles de baches y millonesmillonesmillones de topes, su gente mocha y/o doblemoralista y demás maravillas en las que no puedo ahondar ahora porque no me cabría el post en los dedos pero lo lindo es que uno puede irse a Guanajuato cuando quiera, que al cabo está como a media hora y comprar cigarros sueltos en el Jardin de la Unión y ver a los montones de extranjeros hippilondios que se sienten soñados en ciudades tan tradiciounales donde hasta los mimos callejeros prácticamente les besan las patas turísticamente enchancladas y mugrientas. O ¿porqué no? ir a la iglesia, colarse a la sacristía, recibir unas bendiciones extrañas que cuando menos me aseguran que no tengo el diablo adentro, (chaz, y yo que pensaba que sí, demonios) dejar que te embarren aceite en la cara en contra de todos tus principios astringentes y antibacteriales, y totalmente también en contra del impulso primitivo que dicta que eso es chistoso y pues que hay que reírse. Y tomar unas cuantas fotos del traspatio divino.
Éste es el San Charbel malévolo con el que nos tuvimos que dormir una vez que no relaté tal cual aquí, pero que mencioné aquí

Ésto es lo que ven los padrecitos cuando se cambian de ropa en sus vestidores de Dios, o Sacristía


Paso de gato de las bambalinas de Dios


Tras bambalinas (de Dios) se esconden los Santos que no dan buena imagen a la Iglesia, aunque me parece discriminatorio, porque sólo son estatuas con capacidades diferentes


Clóset de Dios

Nota del autor: me gusta decir "de Dios", so what?

11 July 2008

De triunfos y otros amontonaderos

Título alternativo y amargoso: “Odio las mudanzas”
Título alternativo 2 y no amargoso: “Jornadas inaugurales”

Recién me cambié de departamento y a más de una semana del espantoso trajín de las mudanzas –empacaempacaempaca,cargacargacarga,desempacadesempacadesempaca- creo que un poco estoy volviendo a tomar forma dentro del espacio que termina delimitando a las personas. Porque yo si creo que quien eres depende mucho de con quién vives, evidentemente, pero también de lo que ves en las mañanas cuando recién abres los ojos, o de la cantidad y dirección de la luz que entra por las ventanas, o de los ruidos de afuera y la calidad de los vecinos, además de que en general los espacios los ocupan objetos que pueden un poco ser extensiones de uno mismo –quizá, y sólo quizá sea por eso que llegué a chutarme muchos episodios de Roomraiders, en MTV. Y bueno, en éstos términos, digamos que mmmm yo no tengo muchas extensiones que ocupen el espacio ahora. Y no tengo tampoco televisión, ni teléfono, ni microondas, ni refrigerador por lo que mi nutritiva dieta a base de quesadillas light (de tortilla integral y panela, hechas en microondas, por aquello de que nunca hay tiempo para nada) se fue al carajo y ha sido sustituida por una dieta a base de sopa instantánea –de agüita hervida, obvio, que no de microondas- y bebidas calientes de todas las naturalezas, incluyendo mi amada coca light. Snif. De hecho consideré seriamente convertirme en anoréxica temporal, hasta que tuviera un refri decente y pudiera cocinar comida decente y enfriar decentemente mi amada coca light pero eso es algo que mi cuerpo rehusó hacer, especialmente en las mañanas resacosas en las que de lo único que me dan ganas es de comida muy grasienta con litros de salsa. Como tampoco hay internet estoy peor que un drogadicto con síndrome de abstinencia, y me tengo que esperar hasta llegar a la oficina para hacer cualquier onda internetosa. Y sin distracciones, con un carajo, se me ocurren un montón de cosas que debería postear, buscar, bajar, confirmar o checar, así que mejor he decidido pasar a visitar amigos, que luego siempre te ofrecen algo de comer que no esté al tiempo, sino caliente o frío, como deba de estar, y que en una de esas hasta tienen Sky y hasta puede que te toque ver el programa que te gusta. Ah y claro, también porque es un gustazo verlos.

Cambiarse de depa implica que un montón de cosas deben hacerse por primera vez ahí. Primer cigarro, primera peda, primer invitado oficial, primera bañada con agua fría porque no hay gas, primera cogida, faje o besuqueo, primera noche de insomnio, primer golpazo en pie descalzo porque aún no te acostumbras a la distribución del espacio, primer clavo o foco puesto, primera cucaracha pisoteada y un montón de cosas que ahora no menciono, probablemente porque no hayan aún pasado, y porque además todo éste conteo de las primicias solamente es oficial e importante para la persona que las va anotando en la lista de las cosas que ya pasaron por primera vez, y que no sirve absolutamente para nada, pero que igual se hace un poco inconcientemente.

Y bueno, se me ocurrió que si voy a necesitar muebles, igual valdría la pena ir yendo a ver como qué se me antoja, para luego descartarlo y pensar en lo que puedo pagar; y se me ocurrió que podía pasar por galerías El Triunfo, muy a pesar de mi prejuicio de entrar en establecimientos que tengan una nave espacial tamaño real (una chiquita, pero tamaño real) como saludo de bienvenida, en la entrada. Digo, a lo mejor estaba divertido. Lo bueno fue que cuando llegué ya no estaba la nave espacial en la entrada, probablemente se la vendieron a alguien con pésimo gusto. Whatever. Lo que sí es que galerías El Triunfo resultó ser el paraíso de las-miles-de-cosas-que-jamás-necesitarás-pero-que-igual-estaría- chidillo-tener. Y el infierno de las mujeres con bolsas gigantes en las que cabe hasta la lap, además de todo lo que se debe cargar en la bolsa, en el que, por cierto y sólo para hacer la mención, me incluyo. Amo las bolsas gigantes. Pero no resultan del todo prácticas si se tiene que pasar por minipasillos llenos de cosas que se rompen, pero como ya había entrado ahí, dije “pues bueno” y me abracé a mi bolsona para adentrarme en el mundo de los montones de mamadas y cosas padriuris que es galerías El Triunfo, y que aún no he terminado de decidir si me gustó o lo odié, porque hay ahí lo que no alcanza uno a imaginarse, por entrañable o por vomitivo o simplemente por inverosímil.


Aparentemente los budas en su versión "no-me-sobes-la-panza" son lo de hoy, había pasillos completos


Esculturas gordas y carísimas que patean bolas plateadas. Yo salgo ahí en la bola, asustada, pero no se ve tanto mi susto

Jirafa plastificada gigante que intentó huir de la tienda

Como aquí no hubo Cow Parade, los de Galerías el Triunfo nos lo dieron. También creo que era para recordarnos que León es un ranchote.


Ésto es un techo. Todo está tan aperrado ahí que cuelgan sillas y mesas del techo, y esperan que alcances a leer los precios. Pff.

Más budas y yo abrazadísima a mi bolsa gigante

¿Antojo de un vaso cánope? Por Osiris, que te lo venden aquí.

Siempre me pregunté donde compraban los narcos sus santas muertes incrustadas de plásticos brillantes...


Y también siempre me dieron muchas ganas de encuerarme detrás de Charlie Chaplin

Cebra de plástico real size, de casi 50 mil varos, como a 32, creo


Marilyn Monroe nos dice adiós desde el aparador