26 February 2009

"February. Get ink, shed tears
write of it, sob your heart out, sing,
while torrential slush that roars
burns the blackness of the spring."

-Boris Pasternak

20 February 2009

Facebook es para nacos


Me dí cuenta cuando, accidentalmente (y obvio, debido a la cantidad estúpida de antigripales que he tomado), borré sin querer mi facebook. Si alguien estaba ya agregado y no recibió una invitación, bueno, agregueme.

Me voy, dejando un caminito de mocos, como los caracoles.

12 February 2009

La ciudad y el absurdo VI

De los creadores de CocheReno y los creativos del absurdo...


Ésta temporada.




Prepárese para lo inimaginado...


(música de suspenso)




EL AUTO DEL AMOR ESTÚPIDO DE SAN VALENTÍN




Coming soon


Sólo en León

09 February 2009

Llantas y zapatos

Éste post será muy largo porque tuve mucho tiempo para pensarlo. Gracias.


Hoy hacía un muy lindo día así que decidí salir a caminar.

Mentira.
Hoy me llegó un estado de cuenta de alguna cuenta muy a mi nombre y muy con todos mis datos, pero que yo desconocía donde tenía un dinero que también desconocía (que descubrí que era de cuando yo trabajaba como eslcava del telemarketing, o sea uuuu, hace como dos años, y de éste período de mi vida no hay una crónica y probablemente no la habrá) y como mi maltrecho automóvil estaba en el taller (porque le dió un paro cuando salía de una fiesta con choppers el sábado/domingo en la madrugada. Crónica de choppers: Pronto) dije "Bah, ps me voy caminando". Lo que es no tener nada que hacer en lunes.

Entonces salí a la calle y comencé a hacer con las piernas esa cosa rara que uno hace cuando no tiene un auto. Caminar, creo que le dicen, y que es más o menos como pisar un pedal, pero haciendo un movimiento hacia adelante y hacia atrás con toda la pierna y no sólo el pie. Primero con una y luego con la otra. Raro ¿no?. Yo sé.

Unos dos años a.C. (antes del Coche) yo sí caminaba mucho por todos lados, mucho en un espíritu hippilondio de... pues... caminar (?) o no tengo ya mucha idea, pero es comprensible porque tenía 17 y era una hippie asquerosa (crónica musical de eso aquí) y tenía un novio hippie asqueroso y no me bañaba y me importaba muy poco andar con mis pantalonzotes que arrastraban como mechudos por el mundo. Entonces de hecho me gustaba hacer eso de poner un pie delante del otro y además siempre en mi mente diecisieteañera de pacotilla me visualicé como la gran vocalista de una banda que creí que llegaría a ser, y en mi mente existían un montón de fans y era en atención a mi ideal de imagen-musical que me vestía todos los días como si fuera a tener una tocada y que caminaba muy oronda y orgullosota de mí misma por las calles. Después me empezó a gustar otra música y ví en Zara otra ropa más bonita y descubrí los encantos de las regaderas y los estropajos y mi hippidez desapareció para nunca más volver, porque a final de cuentas lo mío de andar como hippie no significaba mucho. Lo que sí descubrí en aquella época fué una de mis más desarrolladas habilidades en la vida: Hacer que los hombres en la calle voltearan a verme.

A partir de aquí todo sonará a presunción, así que no me importa si se entiende de ese modo o del que yo quiero hacerlo entender. Gracias.

Y es que sin importar la ropa que me pusiera, siempre lograba que me voltearan a ver. En aquella época, además, traía una ropa de lo más ridícula y una pinta de lo más mugrienta entonces supongo que los weyes de la calle no me volteaban a ver porque fuera yo una hermosa mujer, sino porque más bien me veía muy freak o porque les llamaba la atención ver a una especie de indigente tan blanca y alta; y pues claro, no me gustaba nada que me chiflaran ni se me acercaran en la banqueta para susurrar cosas porque lo sentía como una afrenta personal, y es probablemente que mi inconciente tenía más sentido común que yo y sabía que en algún punto de mi vida me arrepentiría de esas fachas de tarada. Entonces implementé una nueva estrategia: cargar con mi Discman (!) adentro del morral para aislar los sonidos desagradables y así podía simplemente ver que cuando pasaba junto a una parejita me hacían caras y las viejas envidiosas de mi espléndida fachadez le apretaban la mano a sus noviecitos, porque pues claro, no se los fuera a quitar yo con el encanto de mi zope sin depilar.

Después se terminó la prepa junto con una época de perdición y rebeldía a lo baboso y entré a mi fresa universidad y según recuerdo aún no tenía el tamaño de boobs que tengo ahora y todavía me vestía medio raro, pero ya finalmente tenía coche; lo bauticé, lo choqué unas dos o tres veces, nos separaron para encerrarlo a él en un corralón y a mí en una celda fría con cama de cemento un par de veces, guardó mi vida, refunfuñó cuando algunos tipos entraron en él, y se puso contento cuando otros lo hicieron, dormimos juntos y me vió orinar en la calle, deprimida, y otras veces me abandonó a mi suerte renunciando a lidiar con alguien que había olvidado cómo caminar. Desde el interior de la pequeña burbuja que son los autos, desde los espacios que vamos ocupando en los trayectos y que nos pertenecen tanto como las almohadas o las agendas, cambié y conocí muchas cosas diferentes y aprendí que la realidad se construye con la cercanía a los objetos, sean vehículos o sean paredes y pavimentos y zapatos en movimiento.

...y entonces hoy dije "Bah, ps me voy caminando". y comprobé que no ha disminuído un ápice mi fantástica habilidad de hacer que los hombres me volteen a ver en la calle. De hecho hace no tanto tiempo que me descubrí convertida en un tamal ambulante después de terminar con un wey y antes de decidir que lo mío era ser bulímica o hacer ejercicio; y en esa época lo único que me levantaba poquito el ánimo era salir a la calle y comprobar que aún los weyes me volteaban a ver a pesar de ya no ser una hippie y a pesar también de haberme convertido en un molote de masa. Y hoy, sin auto, las calles, los weyes y yo nos reencontramos. Me tomé el atrevimiento de salir de mi depa cuan larga y paliducha soy vistiendo unos pantalones de mezclilla, blusa, suéter y tenis, que creo que bien podría haber salido en tanga y hubiera pasado lo mismo, porque ahora no sólo los peatones me volteaban a ver, también los muchachos enfundados en automóviles. Unos me sacaron fotos, otros me dijeron adiós, o me hicieron una seña de thumbs up y ya no sólo chiflaron. Se esforzaron, creo, probablemente por el tiempo que tenía sin caminar por las calles, y es que caminé mucho porque cuando llegué al Santander más cercano (que me pareció hoy que estaba lejísimos) me dijeron que ahí no podía cancelar nada porque no era mi sucursal y fuí hasta la que sí era, paseando mi palidez por avenidas con mucha gente y coches, y me tomó todo como unas 2 horas, que con mi tamaño de zancada hubieran sido una eternidá para una mujer de 1.50

Ahora es cuando expongo mi teoría del nacimiento en país equivocado. Yo tendría que haber nacido en Noruega y allá nadie me voltearía a ver en la calle porque todos son muy altos y paliduchos y güeros.
Fin.

02 February 2009

La fiesta brava

Cuando alguna de mis hermanas o primas o yo cumplíamos quince años, mi abuelito, que siempre ha sido hombre de pocas y recias palabras, hacía cara de "es la hora" y nos enseñaba a bailar pasodobles. Yo jamás pude más que enredarme con mis propias piernas y me gané una cara de "No, tu no tienes remedio" y me daba cosa que desde ese momento mi abuelito me descartara como su nieta, porque bueno, yo si lo quiero mucho y al final nunca entendí a bien la onda de tomarse tan en serio el baile y lo español.

Yo nunca había ido a los toros, hasta ayer, y guau, ahora soy fanssssss, es el evento multitudinario que más me ha gustado; lo prefiero mil veces a ir a la Lucha libre o al fútbol o a los partidos de basquet de los Lechugueros (si, ya fui a todos esos, es que soy taaan cultural) y es que las corridas de toros son lo más romántico. No romántico de suspiros y corazoncitos, sino romántico de añoranza, de nostalgia, de atmósfera; para empezar porque hay una banda en vivo tocando pasodobles, y entonces es como estar dentro de una película con música de background. Cambia todo el ambiente cuando tocan los pasodobles, hasta el torero se para diferente y todo. De hecho creo que es lo que más me gustó: la música y la atmósfera, porque sí no está tan chido que maten a los toros, pero ps si no hubiera toros no podía haber corridas ni atmósfera de corrida creada por la banda de pasodobles (que ahora tocan también a José Alfredo Jimenez, versión pasodoble).

Además luego los toreros están guapos y nalgones y con esas mallitas pegadas. Digo, llaman mucho la atención... no es que me interesen las nalgas de los weyes, para nada. Pero los toreros son como las vedettes, con ropa brillante y todo un ritual de pasos, con los trajes de luces y medias de seda rositas y sombreros que nadie más se pone y coletitas postizas y todo.
Y es chido incluso que venden mucha cerveza y que la gente toma vino en botas y avientan los sombreros y gritan cosas bien graciosas.

La verdad que está increíble, así que detractores de la tauromaquia y defensores de los animalitos, you can all kiss my ass.






El Juli y sus grandes nalgas


Aquí ya se llevan al toro muerto, y lo arrastran unos caballotes por todo el ruedo. Bien bonito.


Después de los toros fuimos a comer/cenar a Applebees, y yo comí fetuccini y vimos el Superbowl y tomamos micheladas y comimos papas con salsa maga. Todo tan españolamente tradicional...

31 January 2009

"Las historias, a veces, también tienen su historia. La de la mía comenzó en el momento en que me decidí a enterrarla. No es fácil enterrar una historia cuya pequeña historia recién está empezando. Sólamente la tierra del olvido sirve para hacer eso, pero las tumbas piden que las recuerden. Por eso tienen lápida y epitafio. Están ahí para que la memoria nunca quede perfectamente sepultada."

26 January 2009

DF

Resulta que ahora tengo muy poco tiempo libre en mi apretada agenda, pero cuando lo tengo, ps me gusta aprovecharlo y tiendo a huír del Bonito León, Guanajuato y de su feria con su jugada dónde se apuesta la vida y se respeta al que gana (8), básicamente porque la feria me parece una aberración y como soy muy pueblerina ésta vez me fuí a la Graaaaaan Ciudad (woo) a comer carnes asadas sin carne, a probar bebidas alcohólicas babientas y caminar por pueblitos dentro de la Graaaaaan Ciudad. Y descubrí que la Graaaaaan Ciudad no me gusta casi nada; está bien fea, el cielo es muy gris, siempre hay montones de personas que intentan llegar más rápido que tú a cualquier lado (?) y casi no hay chicos guapos. Pero con todo la gente es cálida, si te encuentras a un paisano te cuenta muchos chistes malos y te enternece y los amigos te regalan muchas quesadillas y te acompañan por largos largos largos trayectos. Eso si me gustó. Yo cómo que mejor los cambiaba de lugar, y los ponía en Querétaro or something, donde todo está más bonito.


Éste me lo encontré en un catálogo de una compañerita de trabajo justo el día que me iba al DF, y me parece un gran invento. Quiero tres para ponerlos afuera de mi depa mientras viajo y tranquilizar mis paranoias.

Los refris del DF son nazis. Como el nazi de la sopa, de Seinfeld

Don Camione vende comida italiana en la terminal de autobuses. Gran nombre, solo que no aceptan tarjetas y no pude comer nada de ahí.

Descubrí en el DF una de mis muchas posesiones: una compañía de transporte, y le tomé foto porque soy, ay, tan millonaria que ya no sé que tantas cosas me pertenecen.


Calendario forever, uno de los artefactos más inútiles e interesantes que he visto en mi vida.

14 January 2009

Testimonios

Ay no, ay no, ay no... me he reído tanto que tengo que compartirlo.

Siempre fui fanssssss del tipo de humor español (de hecho me dan risa cosas que igual los españoles no intentan hacer parecer graciosas, pero bueno, hablan así, yo qué) pero de verdad que ésto no puedo guardarlo para mí. No puedo.

Todo ésto tiene ya bastante tiempo pero, nada, todo mundo tiene que ver a éstos weyes que hacen chanantes las horas con los testimonios de Agatha Ruiz de la Prada, Mick Jagger, Quentin Tarantino, Francis Ford Coppola, Tim Burton, Madonna, Bjork, Yoko Ono, Nadia Comaneci, Anatoli Karpov, Vanilla Ice y hay como mil más pero no me han dado tanta risa.

BonusSuperBonus: Bocaseca Man. Lo amo. Y amo sus consejos.

Tienen que verlo. You just have to.

He dicho.




Tendría que haber hecho un post de ésto hace mucho.

Flipé.

13 January 2009

La ciudad y el absurdo V

Es de todos sabido (y si no lo saben es porque son unos ignorantazos, pff) que en el país existen unas cosas llamadas "ciudades piloto" donde prueban nuevos productos y, si pegan, se comienzan a comercializar por el resto del país. Éstas ciudades piloto suelen utilizarse también como laboratorios electorales para en cierta medida poder proyectar los alcances de los partidos políticos en las elecciones. Son ciudades que tienen una construcción identitaria muy compleja y que a lo largo de la historia se han diferenciado de el resto de las ciudades del país que tienen un mayor número de características comunes.


León es, por supuesto, una ciudad piloto, y saber eso no hace que me asombre menos con la cantidad de estupideces que suceden en ella.


En fin, presento ahora (que por más intentos que hice no pudo ser antes) el trend más pendejo de la bonita temporada navideña (a mí sí me gusta la navidad, y qué, y qué): Convertir tu auto en un reno motorizado.


Me partí la cabeza y todo y al final no entiendo el proceso mental de alguien que le pone cuernos y nariz a su vehiculo. De verdad que no. Después me enteré que en Guadalajara y en el DF también hubo coches-reno. ¿Ven lo que les digo?. Ciudades piloto. Pfff.






Bonus: El hombre-cajasDeKiddiPharmaton-navideño que vive en el poste de la farmacia de por mi casa. Lo amo.

06 December 2008

Anécdota

que deja ver que tanto trabajo hace que el cerebro deje de funcionar con normalidad.


Sentada, comiendo en KFC descubrí que la ensalada de col sabe al wey de ayer. No sé si es malo para el wey, para la ensalada o para mí. Sólo sé de cierto que la música de fondo es Fiona Apple y que eso no es normal para un KFC, así que quizá todo es un complot. O quizá la ensalada sabe mucho a cloro, aunque el wey no sabía a cloro; sino a cerveza. Como yo. Pero yo no tengo sabor a cloro tampoco.

Quizá sólo estoy en la dimensión desconocida de la ensalada de col donde nada tiene sentido. Entremos ahora mejor en la dimensión del puré de papa. Suena a que es mucho menos compleja...

La Troba Kung-Fú


De ésto ya hace un ratín, pero me debía la crónica a mí misma antes de que mi memoria comenzara a empujar todo hacia afuera.




Despúes de aperrarnos hambrientísimos a las sobras del cattering, me nombraron comisionada oficial para preguntarle al Nick Valensi catalán que a dónde iban a ir. Y ahí voy, ideando un modo de no verme toda groupie, sin entender porqué la gente simplemente asume que a mi no me apena hacer esas cosas.


- Y no shé, ahora mishmo veremoz de ponernoz de acuerdo.

(yo sé que los catalanes no hablan como viejitos, pero ahí a ver si se les ocurre un mejor modo de hacer que se vean españoles en un post, sin poder imitar las voces y los gestos)


- Shupongo que podriamoz ir a algún lugar aquí zerca


- ¿Quieren cenar tacos?


- ¡Uy shi!


- ¡Shi, shi, tacoz!


- ¡Tacoz!


Comimos muchos tacos. El holandés grandísimo y amante de México comió tacos de ojo (lo que no hicimos ninguno de los otros) y se declaró tequilómano y contó que había sido stunt man en Rambo y de su bar mexicano en Holanda y así. Luego hablamos, como siempre se hace, de las muchas diferencias entre países, y lo que se hace aquí y lo que se hace allá y todo eso.


- Jushto ahora neshezito una sherveza


- Y yo


- Y yo


Fuimos a un bar donde hay troqueros, reggaeton, botana, litros gratis para mujeres y los catalanes-argentina-holandés tomaron tequila más rápido de lo que he visto tomar tequila a cualquier mexicano. Intentaron bailar banda y fracasaron rotundamente. Intentamos aplaudir españolamente con la música y fracasamos rotundamente. Salímos tardísimo pero nos quedamos platicando afuera del bar un buen rato.


- ¡Uy, eshto ez la fieshta máxima!


Una vagabunda llegó a darnos sabias lecciones sobre la vida y le autografió el brazo a la argentina. Les dije que se pusieran junto al poste porque ahí había más luz para tener una foto.



Holandés gigante


El hijo catalán del doctor Chapatín

Él tenía nombre de mujer, pero no era de mujer, era catalán (?)


Percusionista argentina que sí recordaba a Timbiriche

Nick Valensi catalán

El espíritu santo iluminando su concierto